que la Influenza!
Salvador Muñoz
Si estornuda, es usted sospechoso. Si le duele la cabeza, es usted sospechoso. Si “moquea”, es usted sospechoso.
Pero lo más sospechoso es lo que ocurrió el pasado sábado en la capital de Veracruz. Por supuesto, si usted no tomó las debidas precauciones ante la alerta anunciada por el Gobernador ante la Influenza, quizás no se dio cuenta…
¡Hubo compra de pánico!
Bueno, a lo mejor no de pánico, pero sí demasiado sospechosa.
Le cuento:
Se acuerda que le recomendé comprar un “cubrebocas” con determinadas especificaciones, vamos, un respirador contra partículas comúnmente usado por soldadores, marca 3M modelo 8512, N95, aprobado por la NIOSH, y le dije que estaba a 67 pesos el paquete… he de aceptar mi error… di un dato mal: No vale el paquete 67 pesos, ¡sino cada respirador!
Pues el sábado hicimos un recorrido por todas las farmacias de Xalapa para darnos cuenta de algo: ¡Volaron los “cubrebocas” (los de a peso, los de pañal y los de conito, claro)!
Le parece sospechoso… ¡a lo mejor no!
Lo más sospechoso es que haya volado la Rimantadina, que sirve para el tratamiento de la Influenza tipo A; desde el viernes, desapareció el Tamiflud, que es un preventivo para este mal.
Sólo había antigripales como el Antiflu-des.
¿Quiénes compraron estas medicinas?
En primera instancia uno pudiera pensar que el Sector Salud, a manera de prevención, haya recogido estos medicamentos por si se desata en Veracruz una epidemia… suena loco, ¿verdad?
En segunda instancia, pudiera ser que la gente, ante la alerta, haya tomado sus precauciones y corrió a buscar dichos medicamentos…
En tercera instancia, que las farmacias hayan acaparado todo para después subirles el precio… ¡pero eso es más loco y perverso! Por supuesto que eso no ocurrió ni debe ocurrir.
La más creíble que tenemos es que, familiares de médicos, enfermeros o del sector Salud de Veracruz, hayan sido advertidos y recomendado que compraran la medicina y los “cubrebocas”…
¡Vaya! Igual que ocurrió con mi familia, advertida por un gran amigo médico que vive en el Distrito Federal una realidad un poquito diferente a la que se lee en los periódicos y ¡ojo! también en medios electrónicos, contagiados por el oficialismo y el centralismo del poder.
Imagine que desde las 12:30 hasta las 16:30 horas del sábado no encontrábamos Rimantadina ni Tamiflud.
Es más, en una farmacia Plus, una mujer que nos atendió simplemente advirtió: “En ningún lado la van a encontrar” (la Rimantadina)…
¿Cómo sabía que “en ningún lugar”?
En otra farmacia nos dijeron que en la mañana llegó un señor y se llevó ocho (sí, ¡ocho!) cajas de Rimantadina además de la misma cantidad de vacunas antigripales.
En otras más, las empleadas, al preguntarles por el medicamento, apenas iban a buscarlo cuando se acercaba al parecer el encargado del lugar, y con un seco “no tenemos” les quitaba el ánimo de seguir atendiéndonos.
Un caso muy escabroso fue el de una tienda comercial cuando al platicar con el farmacéutico, nos manifestó su preocupación porque una amiga, que trabaja en el Centro de Especialidades Médicas Rafael Lucio, le comentó que habían muerto el sábado dos personas por Influenza.
Para no hacerle el cuento largo, fuimos a encontrar la Rimantadina hasta Banderilla.
Los “Cubrebocas de a peso” los encontramos en un establecimiento donde venden accesorios para trabajo pesado, como guantes, caretas, zapatos con casquillo, etcétera.
En el recorrido que hicimos por toda la ciudad, apenas alcanzamos a ver a cinco o seis personas con “cubrebocas de a peso” (los azulitos) pero mal puestos, sólo cubriéndose la boca o de plano, ya puestos en el cuello.
Por favor, si usted sigue estos consejos, si se compra los Cubreboca N95 y la medicina que aquí mencionamos, y si sufriera los síntomas que declaran Influenza, acuda a su médico y coméntele que tiene la medicina y si la puede tomar… ¡no se automedique!
Aunque, lo más importante:
1) No entre en pánico, extreme sus precauciones, no satanice a nadie por el simple hecho de estornudar, de toser, de tener calentura, de “moquear” o por venir del DF o ser de Perote… mucho menos pretenda iniciar una Inquisición contra los marranitos.
2) Hay que reconocer el papel que ha tomado el presidente Calderón para enfrentar este problema. Hasta el momento lo ha llamado por su nombre, no ha puesto cortinas de humo y ha tomado el control. Igual y merecido reconocimiento a Jon Rementería, alcalde de Veracruz, por aceptar cinco casos de Influenza cuando nuestras autoridades estatales lo desconocieron… ¡y ojo! Jon Rementería tiene la jerarquía para hablar del tema… no en balde fue secretario de Salud…
3) Sobre todo… esté al tanto de la información que se dé en el Estado, pero también en México… tome en cuenta que también los medios de información pueden ser contagiados por algo más grave que la Influenza… el silencio. Si puede, siga canales como el de la UNAM o CNN, con información permanente.
Y es que no queremos alarmismo, pánico ni miedo… es preferible que nos digan acá en Veracruz que andemos con “cubrebocas” a que sigan con el cuento de que hay casos aislados y en “Veracruzilandia” no pasa nada.
PD
Injusticia ante un buen hombre… ¡Salvemos su nombre!
Soy Areli N. Castillo Méndez, una simple ciudadana, un ser humano más sorprendido por las injusticias que se cometen en nuestro país y que desea ser escuchada.
Desde hace unos días, hemos sido bombardeados con información dada con intención de vender noticia, de señalar e inculpar injustamente a dos hombres inocentes, conocidos por muchos de nosotros. Seres humanos trabajadores, de buena familia, de gran corazón, llenos de fe y amor para ayudar al que se lo pida.
De manera personal, sin dudarlo un solo segundo expreso mi certeza de su inocencia, el Padre Rafael Muñiz López y su hermano, son personas incapaces ni siquiera de pensar en las cosas tan aberrantes de las cuales se les pretende culpar. Se habla de delitos informáticos, pornografía infantil y delincuencia organizada, recepción y envío de información. Todos los que contamos con internet en nuestros hogares conocemos que cualquier persona puede conectarse a nuestra línea, incluso estando fuera de nuestra casa. ¿Acaso no tenemos internet inalámbrico en Xalapa?, las personas que apenas conocemos lo básico en computadoras, estamos expuestos a que conocedores obtengan nuestras claves, solo basta recordar los cientos de fraudes en tarjetas bancarias que nos hacen. ¿A quién no le ha llegado algún virus y ha contagiado a todos sus contactos, sin saber cómo evitarlo? Cientos y cientos de páginas que tienen nombres falsos se abren automáticamente al buscar un tema de trabajo.
Medios de comunicación y gente que se atreve a opinar sin fundamentos, ¿Por qué no hablan del gran trabajo realizado por parte del Padre en todas las comunidades que ha asistido durante todo su sacerdocio?, ¿Por qué no mencionan que asiste celebraciones eucarísticas desde las 7:00am y atiende enfermos en hospitales?, ¿Por qué no toman en cuenta el estado en que se encontraba la parroquia y lo bonita que está quedando con las remodelaciones llevadas a cabo con tanto esfuerzo y trabajo en conjunto con la comunidad? En fin, existen tantas y tantas buenas cosas por mencionar del Padre.
Las personas que conocemos su trabajo y confiamos en su inocencia estamos rezando para que pronto se aclare todo, invito a que hagamos oración, pidamos a Dios que pronto estén de vuelta y que las personas que pretenden causarles daño sean perdonadas y abran sus corazones al Señor nuestro Dios.
Salvador Muñoz
Si estornuda, es usted sospechoso. Si le duele la cabeza, es usted sospechoso. Si “moquea”, es usted sospechoso.
Pero lo más sospechoso es lo que ocurrió el pasado sábado en la capital de Veracruz. Por supuesto, si usted no tomó las debidas precauciones ante la alerta anunciada por el Gobernador ante la Influenza, quizás no se dio cuenta…
¡Hubo compra de pánico!
Bueno, a lo mejor no de pánico, pero sí demasiado sospechosa.
Le cuento:
Se acuerda que le recomendé comprar un “cubrebocas” con determinadas especificaciones, vamos, un respirador contra partículas comúnmente usado por soldadores, marca 3M modelo 8512, N95, aprobado por la NIOSH, y le dije que estaba a 67 pesos el paquete… he de aceptar mi error… di un dato mal: No vale el paquete 67 pesos, ¡sino cada respirador!
Pues el sábado hicimos un recorrido por todas las farmacias de Xalapa para darnos cuenta de algo: ¡Volaron los “cubrebocas” (los de a peso, los de pañal y los de conito, claro)!
Le parece sospechoso… ¡a lo mejor no!
Lo más sospechoso es que haya volado la Rimantadina, que sirve para el tratamiento de la Influenza tipo A; desde el viernes, desapareció el Tamiflud, que es un preventivo para este mal.
Sólo había antigripales como el Antiflu-des.
¿Quiénes compraron estas medicinas?
En primera instancia uno pudiera pensar que el Sector Salud, a manera de prevención, haya recogido estos medicamentos por si se desata en Veracruz una epidemia… suena loco, ¿verdad?
En segunda instancia, pudiera ser que la gente, ante la alerta, haya tomado sus precauciones y corrió a buscar dichos medicamentos…
En tercera instancia, que las farmacias hayan acaparado todo para después subirles el precio… ¡pero eso es más loco y perverso! Por supuesto que eso no ocurrió ni debe ocurrir.
La más creíble que tenemos es que, familiares de médicos, enfermeros o del sector Salud de Veracruz, hayan sido advertidos y recomendado que compraran la medicina y los “cubrebocas”…
¡Vaya! Igual que ocurrió con mi familia, advertida por un gran amigo médico que vive en el Distrito Federal una realidad un poquito diferente a la que se lee en los periódicos y ¡ojo! también en medios electrónicos, contagiados por el oficialismo y el centralismo del poder.
Imagine que desde las 12:30 hasta las 16:30 horas del sábado no encontrábamos Rimantadina ni Tamiflud.
Es más, en una farmacia Plus, una mujer que nos atendió simplemente advirtió: “En ningún lado la van a encontrar” (la Rimantadina)…
¿Cómo sabía que “en ningún lugar”?
En otra farmacia nos dijeron que en la mañana llegó un señor y se llevó ocho (sí, ¡ocho!) cajas de Rimantadina además de la misma cantidad de vacunas antigripales.
En otras más, las empleadas, al preguntarles por el medicamento, apenas iban a buscarlo cuando se acercaba al parecer el encargado del lugar, y con un seco “no tenemos” les quitaba el ánimo de seguir atendiéndonos.
Un caso muy escabroso fue el de una tienda comercial cuando al platicar con el farmacéutico, nos manifestó su preocupación porque una amiga, que trabaja en el Centro de Especialidades Médicas Rafael Lucio, le comentó que habían muerto el sábado dos personas por Influenza.
Para no hacerle el cuento largo, fuimos a encontrar la Rimantadina hasta Banderilla.
Los “Cubrebocas de a peso” los encontramos en un establecimiento donde venden accesorios para trabajo pesado, como guantes, caretas, zapatos con casquillo, etcétera.
En el recorrido que hicimos por toda la ciudad, apenas alcanzamos a ver a cinco o seis personas con “cubrebocas de a peso” (los azulitos) pero mal puestos, sólo cubriéndose la boca o de plano, ya puestos en el cuello.
Por favor, si usted sigue estos consejos, si se compra los Cubreboca N95 y la medicina que aquí mencionamos, y si sufriera los síntomas que declaran Influenza, acuda a su médico y coméntele que tiene la medicina y si la puede tomar… ¡no se automedique!
Aunque, lo más importante:
1) No entre en pánico, extreme sus precauciones, no satanice a nadie por el simple hecho de estornudar, de toser, de tener calentura, de “moquear” o por venir del DF o ser de Perote… mucho menos pretenda iniciar una Inquisición contra los marranitos.
2) Hay que reconocer el papel que ha tomado el presidente Calderón para enfrentar este problema. Hasta el momento lo ha llamado por su nombre, no ha puesto cortinas de humo y ha tomado el control. Igual y merecido reconocimiento a Jon Rementería, alcalde de Veracruz, por aceptar cinco casos de Influenza cuando nuestras autoridades estatales lo desconocieron… ¡y ojo! Jon Rementería tiene la jerarquía para hablar del tema… no en balde fue secretario de Salud…
3) Sobre todo… esté al tanto de la información que se dé en el Estado, pero también en México… tome en cuenta que también los medios de información pueden ser contagiados por algo más grave que la Influenza… el silencio. Si puede, siga canales como el de la UNAM o CNN, con información permanente.
Y es que no queremos alarmismo, pánico ni miedo… es preferible que nos digan acá en Veracruz que andemos con “cubrebocas” a que sigan con el cuento de que hay casos aislados y en “Veracruzilandia” no pasa nada.
PD
Injusticia ante un buen hombre… ¡Salvemos su nombre!
Soy Areli N. Castillo Méndez, una simple ciudadana, un ser humano más sorprendido por las injusticias que se cometen en nuestro país y que desea ser escuchada.
Desde hace unos días, hemos sido bombardeados con información dada con intención de vender noticia, de señalar e inculpar injustamente a dos hombres inocentes, conocidos por muchos de nosotros. Seres humanos trabajadores, de buena familia, de gran corazón, llenos de fe y amor para ayudar al que se lo pida.
De manera personal, sin dudarlo un solo segundo expreso mi certeza de su inocencia, el Padre Rafael Muñiz López y su hermano, son personas incapaces ni siquiera de pensar en las cosas tan aberrantes de las cuales se les pretende culpar. Se habla de delitos informáticos, pornografía infantil y delincuencia organizada, recepción y envío de información. Todos los que contamos con internet en nuestros hogares conocemos que cualquier persona puede conectarse a nuestra línea, incluso estando fuera de nuestra casa. ¿Acaso no tenemos internet inalámbrico en Xalapa?, las personas que apenas conocemos lo básico en computadoras, estamos expuestos a que conocedores obtengan nuestras claves, solo basta recordar los cientos de fraudes en tarjetas bancarias que nos hacen. ¿A quién no le ha llegado algún virus y ha contagiado a todos sus contactos, sin saber cómo evitarlo? Cientos y cientos de páginas que tienen nombres falsos se abren automáticamente al buscar un tema de trabajo.
Medios de comunicación y gente que se atreve a opinar sin fundamentos, ¿Por qué no hablan del gran trabajo realizado por parte del Padre en todas las comunidades que ha asistido durante todo su sacerdocio?, ¿Por qué no mencionan que asiste celebraciones eucarísticas desde las 7:00am y atiende enfermos en hospitales?, ¿Por qué no toman en cuenta el estado en que se encontraba la parroquia y lo bonita que está quedando con las remodelaciones llevadas a cabo con tanto esfuerzo y trabajo en conjunto con la comunidad? En fin, existen tantas y tantas buenas cosas por mencionar del Padre.
Las personas que conocemos su trabajo y confiamos en su inocencia estamos rezando para que pronto se aclare todo, invito a que hagamos oración, pidamos a Dios que pronto estén de vuelta y que las personas que pretenden causarles daño sean perdonadas y abran sus corazones al Señor nuestro Dios.
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